Oh!. Ahora veo por qué decis lo de la confiabilidad hacia los enanos en los negocios.

La vida, mi estimado amigo de tranco corto, es en sí un negocio que no es bueno. Llegás con nada, y te vas con las manos vacías también (si, ya se, comentario al pedo, y que no viene al caso, pero bue...).