
Iniciado por
Rorkag
En el país hay pobreza y hay hambre, eso no quita que cuando a Clarin se le dio por hacer tapa con pibes tucumanos desnutridos esa pobreza se nos hizo a todos más tangible que el día anterior, y más notoria que la de, por ejemplo, Misiones.
Con el laburo creo pasa lo mismo. Todos sabemos que la mitad más uno de nuestros derechos son sistematicamente pisoteados. En algunas circunstancias, se nos hace más evidente, al punto de tomar cabal consciencia de que tan explotador e indigno es el sistema laboral.
Hoy me hice un preocupacional. Esos exámenes médicos que las ART piden para asegurarte, y por ende terminan siendo necesarios para poder laburar en blanco. Para conseguir un laburo tuve que dejar que me analicen sangre y orina, que me tiren con rayos X, y que me pregunten hasta mis pasatiempos, si consumo drogas o tomo.
Para aquellos que todo esto les resulte lógico, les comento que legalmente la única condición que se puede requerir para un trabajo es la aptitud y los conocimientos para realizarlo. ¿Qué tiene que ver con eso el estado de mi corazón? (teniendo en cuenta que soy programador).
Capítulo aparte merece la matemática financiera, único sistema donde 18-9=8. Parece que nadie sabe que la hora de almuerzo, por ley, debe ser parte de las 8 que conforman la jornada laboral (15 minutos por cada dos horas de trabajo).
Sigamos, y hagan apuestas de que pasaría si en una entrevista se me ocurriera mencionar cualquiera de los detalles que menciono en este post, o el mero hecho de que soy militante radical.
Todo esto vulnera nuestros derechos. Sin embargo, para hacerlos cumplir tendriamos que entrar en un torbellino legal que duraría años, tras lo cual la mayoría de lo que sacaramos se la llevarían los abogados.
Hoy me sentí un pibe en el video de "the wall". Un objeto/persona sin dignidad que tiene que elegir entre aceptar o perder mi casa y cagarme de hambre.
Hoy pienso, con toda sinceridad, si no es más digno robar que trabajar. No digo más ético, porque de hecho no robo porque cuestiones éticas me lo impiden, digo más digno.
¿No es una duda triste?
Todos dicen que los políticos mienten. Curiosamente en mis 15 o más años de militancia juntos no mentí tanto como en los últimos dos meses de búsqueda de trabajo. Y eso que mi CV es verdad en un 95% (tiene alguna exageración, lo admito).
Quería compartir con ustedes esta sensación, mientras todavia la tengo a flor de piel. Quisiera que me ayudaran a masticarla, a intentar entenderla. Porque hoy, más que nunca, le encuentro sentido a esa frase que reza "la esclavitud no se abolió, se redujo a ocho horas diarias" que, dicho sea de paso, y a riesgo de ser reiterativo, encima son nueve.
Saludos