El hombre del cementerioç

Cierto dia una mujer iba caminando sola cuando si darse cuenta se pierde y se asusta al darse cuenta que esa gran pared que estaba a su lado por la misma vereda que caminaba era la del cementerio municipal, horrorizada por la situación, por las historas que se cuentan de ese lugar y por la hora (dicen que era justo medianoche) ve a un hombre parado unos metros delante de ella, le pregunta si por favor no la acompañaba porque la sitación le era realmente angustiante y la poca luz y los árboles secos y descuidados de esa cuadra le parecian particularmente tenebrosos.

-"Gracias por acompañarme, verdaderamente estoy angustiada, no sé en que esquina doble mal"- El hombre la miró y solo le sonrió. La mujer, esperando otra respuesta que la gestual intenta romper el hielo que todo encuentro no planeado produce al menos en parte -"Ud cree en esas historias de fantasmas que cuentan de este lugar?"-"no!"- le responde con voz grave, casi grutal. Fué cuando le pega una piña en la naríz, le afana el bolso y sale corriendo.