Increíble la interpretación que haces...El próximo año termina de construirse Atucha II, una nueva represa, además se aumentó en 80% la generación de energía del Yacireta y se hicieron miles de obras más en materia de energía, pero igual, tu conclusión de que para el año que viene terminemos con el deficit de energía electrica sigue siendo que "nunca se pensó en el largo plazo y que todo lo que se hizo y hace, es fruto de decisiones espontaneas sueltas.
Contra el Estado energético | Tiempo ArgentinoPero no perderemos nuestro valioso tiempo en ocuparnos de ellos, sino más bien en caracterizar brevemente y con evidencia empírica las compulsivas inversiones públicas efectuadas durante el período 2003-2011. Durante dicho período el Estado Nacional realizó inversiones en infraestructura energética superiores a los 20 mil millones de dólares, con un promedio de 2500 millones de dólares por año, mientras que en 2003 las inversiones eran de sólo 600 millones de dólares. Un par de ejemplos ilustrativos sobre las estratégicas decisiones tomadas por los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández son Yacyretá y Atucha II. La central hidroeléctrica binacional Yacyretá aportaba en 2003 unos 1400 MW al sistema, y desde febrero de 2011 aporta 3100 MW, ahorrándole al país 4,5 millones de toneladas de petróleo al año. La finalización de las obras terminó con 37 años de indecisiones e involuntad política para alcanzar la cota y potencia máxima. La central producirá el 60% de la generación hidroeléctrica y más del 15% de la generación total de energía eléctrica del país, satisfaciendo las necesidades de 5,6 millones de argentinos. En el contexto del proceso de Reactivación del Plan Nuclear Nacional, iniciado en agosto de 2006, se reactivaron las obras correspondientes a la terminación de la Central Nuclear Atucha II (obras paralizadas desde 1994), para lo cual el gobierno nacional destinó una inversión total de U$S 2200 millones. Dichas obras tienen un importante impacto ocupacional, especialmente en el área de influencia de la usina nuclear: la fuerza de trabajo conformada por científicos, técnicos y operarios ha sido de 5800 personas afectadas en forma directa y alrededor de 3000 trabajadores en forma indirecta. Atucha II, de acuerdo a los anuncios oficiales, estará terminada en septiembre de 2011, tendrá 692 MW de potencia neta, aportará al mercado eléctrico mayorista 5800 GW/h anuales (4% de la matriz energética nacional), satisfaciendo las necesidades de una población de 5 millones de habitantes; permitirá ahorrarle al país el consumo 1200 millones de metros cúbicos de gas natural por año y evitar la emisión a la atmósfera de 3,5 millones de toneladas de CO2 por año. Otros ejemplos: para el año 2003, las líneas de tensión del Sistema Argentino de Interconexión tenían una longitud de 9669 km, mientras que en 2010 se habían expandido hasta 12.299 km, y se espera superar los 14 mil km a fines de 2011. Entre 2003 y 2010 se sumaron seis provincias al Sistema de Transporte Eléctrico de 500 kV, y durante el presente año se incorporarán dos más.
El país triplicará su parque de energía eólica en 6 años-Tiempo ArgentinoEn julio pasado, se preadjudicaron 32 proyectos de “energía limpia” que implican una inversión de casi 9000 millones de pesos y que cubrirá 900 megavatios. “Equivale a casi un 4% de la matriz eléctrica nacional, y además creará 8000 empleos nuevos y trabajos calificados con gente de acá”, indicó a Tiempo Argentino Federico Spitznagel, de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER).
Página/12 :: futuroEl Plan Nuclear vigente desde 2006 parece haber dejado definitivamente atrás los años del apagón nuclear, y tiene como principales prioridades culminar con el prototipo del primer reactor argentino: el Carem 25, y el desarrollo del enriquecimiento y la minería del uranio.
Por otra parte, la rendidora Central de Embalse, en Córdoba, va por su reencarnación. O como dicen los técnicos: su extensión de vida por 30 años más. Embalse es una central de tecnología Candu que ha batido records mundiales en eficiencia en la producción de energía eléctrica, con un factor de utilización que supera el 85 por ciento. Es decir que durante más del 85 por ciento de las horas anuales esta central ha estado entregando energía al sistema con un relativamente bajo costo variable de producción. Además produce un radioisótopo, el Cobalto 60 que coloca al país como cuarto proveedor mundial de este insumo para usos medicinales e industriales. Están previstos los trabajos de reemplazo del núcleo y demás, durante 18 meses –que podrían ser más–, entre 2011 y 2012. Según las autoridades de Energía para el segundo bicentenario en 2016 la Argentina debería contar con Atucha III.
Si bien la cuarta central nuclear argentina es todavía una central de papel y tinta, más que de hormigón armado, tubos y recipientes de presión, en noviembre la actividad nuclear ascendió a política de Estado a partir de una Ley Nuclear aprobada en el Congreso prácticamente por unanimidad. Según expresaron las autoridades de Energía en el Congreso, se trataría de una central de 1500 MW de potencia, seguramente con tecnología Candu, en base a agua pesada y uranio natural. Para el país, una vez más el desafío será pasar de un reactor de papel a uno en serio.



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