Como bien dijieron habría que separar la identidad por regiones. Y si me dieran a elegir, la primera provincia a descartar es Buenos Aires. Los señores de esta ciudad son algo más parecido a una ciudad anonima donde nadie se conoce con nadie, donde la educación pareciera inexistente.
Los medios de comunicación cada día logran que los argentinos nos tengamos más miedo entre nosotros, formando seres individuales y no un "pueblo."
Es difícil hablar de identidad argentina cuando no existe un pueblo que la forme.